Tu mostrador real es tu WhatsApp. Y ahí se te van las ventas.
El mensaje de las 22:47 se contesta a las 10 de la mañana, cuando el cliente ya compró en otro lado. Los bots de menú espantan, los de IA genérica inventan y suenan a robot. Y todo —tienda, WhatsApp, caja— vive por separado.
De una charla a un vendedor que trabaja solo.
La cita
Una vez. Sacamos todo lo que solo vos sabés de tu negocio.
La construcción
No meses. Armamos a mano tu tienda, tu web y tu agente a medida.
Prueba y conexión
Lo medimos contra las preguntas difíciles. Si inventa un dato, no sale.
Operación
Atiende siempre. Lo vigilamos, medimos e iteramos todos los meses.
Un agente a medida para tu rubro.
Ropa y moda
Variantes por talle y color, captura del talle en el chat, recomendación de combos.
Gastronomía
Menú variable, pedidos con dirección y horario de retiro, sin equivocarse el precio.
Servicios
Filtra curiosos, pre-califica y te pasa los clientes serios listos para agendar.
E-commerce
WhatsApp, tienda y caja con un solo stock. El cliente compra por donde quiera.
Todavía no tenemos testimonios: estamos tomando a nuestros primeros clientes. Preferimos decírtelo antes que inventarte tres. Lo que sí podemos dejar por escrito es esto.
Dice el dato real, o dice que lo confirma con vos. Nunca rellena con lo verosímil.
En cuanto entrás al chat, se pausa. El cierre lo hace un humano, siempre.
Lo tallamos nosotros con lo que sale de la cita, y lo iteramos todos los meses.